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Cancún.- Pese a que la secretaria ejecutiva de la COP16, Cristiana Figueres –de Costa Rica— y la secretaria de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, insisten en reiterar que “lo importante en la Cumbre será restaurar la confianza mundial tras el fracaso de Copenhague”, el optimismo no aparecía aquí hoy en víspera de la apertura de la cumbre.
El punto de disenso es la ausencia de China y Estados Unidos, principales responsables del sobrecalentamiento global; el clima es de reserva ante la aparente imposibilidad de lograr acuerdos que implica la falta de todos los interlocutores en la cubre que abrirá este lunes el presidente Felipe Calderón, acompañado por la secretaria Espinosa Cantellano.
Sin embargo para Todd Stern, enviado del presidente Obama, la falta de acuerdos en Copenhage puede facilitar en Cancún avanzar en acuerdos operativos concretos, como negociación a corto plazo de un “fondo verde”, intercambios de tecnología, compromisos realistas de mitigación a zonas afectadas, un sistema claro de rendición de cuentas y planes realistas para proteger bosques", explicó.
Stern fue asesor del ex presidente Bill Clinton, es hombre de confianza de la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton y uno de los artífices del Protocolo de Kioto, único instrumento jurídico disponible sobre gases de efecto invernadero y el colosal mercado que esto representa.
Originalmente se esperaba aquí la asistencia de jefes de estado y gobierno al menos de un centenar de países; hasta este domingo, Relaciones Exteriores estimaba que podrían llegar entre dieciocho mandatarios de países vecinos; el número oficial de participantes también se redujo, de 50 mil que se mencionaron a “unos 25 mil”, según el resumen oficial.
Adicionalmente, la Cumbre se inicia bajo el acecho de miles de activistas de organizaciones no gubernamentales decididas a protestar para exigir compromisos reales y voluntad política en el tema, que no ha podido concretarse desde que el cambio climático fue declarado problema mundial, en la primera cumbre de esa agenda en Ginebra, en 1979.
El enviado de Obama, Stern –a quién organizaciones activistas acusan de preparar un boicot en la reunión-- expresó al llegar a esta ciudad que no se podría declarar “ni optimista, ni pesimista, las diferencias entre los países soy muy evidentes y los puntos resultan un desafío para los delegados”.
Mientras tanto la cuestión del calentamiento del clima es apremiante para todo el mundo, el protocolo de Kyoto, firmado en la Cumbre de Japón en 1997, vencerá en 2012 sin logros sustantivos; tampoco se ha conseguido un instrumento internacional para sustituirlo, señaló recientemente el doctor Mario Molina, premio Nobel de Ciencias en la reunión previa.
El propio presidente Calderón expresó un optimismo moderado cuando habló de sus perspectivas al llegar a Cancún; señaló:
"Posiblemente, el avance más importante será en la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REED), me siento optimista sobre este lado de la ecuación", expuso el mandatario.
"Tendremos oportunidad de avanzar a un régimen global para reducir las emisiones de carbono. Necesito decir que estamos avanzando significativamente en algunas áreas que nos permiten instrumentar acciones inmediatas", agregó.
Mencionó que, “como ejemplo, hemos avanzado en acuerdos de adaptación, transferencia de tecnología, financiamiento de inicio rápido y financiamiento a largo plazo".
Los analistas internacionales coinciden en que la postura de los gobiernos de Washington y Pekín, establece de nuevo la falta de voluntad política para negociar en busca de acuerdos y avanzar para controlar la contaminación, cuidar el agua y atenuar el calentamiento global.
El embajador de Washington, Stern dijo que será muy interesante que se logre “un puente de entendimiento” entre naciones desarrolladas y países en desarrollo, que también influyen en el calentamiento global”.
Y es que el presidente Obama modificó una iniciativa de ley para limitar emisiones de contaminantes, cuando el senado rehusó aprobarla; el triunfo republicano en las pasadas elecciones intermedias hizo más complicado el tema para Obama, que fue uno de los grandes protagonistas en la pasada reunión de Copenhague.
Para Laura Carlsen, directora del Programa de las Américas para el Centro de Políticas Internacionales (CPI), después de los pocos resultados de Copenhague, la falta de acuerdos en Cancún son previsibles.
"Expertos, activistas y negociadores han señalado que no esperan acuerdos vinculantes sobre controles de emisiones en esta conferencia. Me pregunto ¿qué se negociará en Cancún?" señaló.
A todo esto el Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC), una de las mayores organizaciones ambientales del mundo, advirtió que los trabajos de Cancún serán críticos para la comunidad de naciones en cuanto el cambio climático.
/Milenio